julio 17, 2009

Por quién suenan las campanas

El 13 de julio para el Perú no es un día cualquiera. Ese día, el ministro de economía peruano dio el tradicional toque de campana que da inicio a las acciones del día en Wall Street, siendo la primera vez que un ministro de economía peruano lo realiza, lo que simbólicamente implica un reconocimiento a la buena marcha de la economía del país. En esta sesión, se lanzó un nuevo instrumento financiero llamado ETF (Exchange Traded Fund), basado en 25 acciones de empresas peruanas que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima. Mucho para sentirse orgullosos.

Ese mismo día, mientras tanto, la prensa nos informa que “el invierno peruano mata a 250 niños”, cifra que es superior a la registrada en 2008, que fue de 180, mientras que en 2007 llegó a 212. Señalan las informaciones que esta cantidad representa un 40% más que los fallecidos en 2008 y aún estamos sólo a mitad del invierno.

Es en Puno donde encontramos la mayor cantidad de muertes, habiéndose registrado 50 hasta el momento, seguido por Huánuco con 27, Cusco con 22, Junín con 20 y Huancavelica con 16. Se informa que en algunas zonas las temperaturas han bajado hasta menos 20. ¡Qué frío! Nos diremos, esa temperatura quizá nos explique estas muertes y compartimos los titulares que acusan al invierno o al frío de matar a los niños y niñas indígenas de la sierra peruana. Pero si reflexionamos un poquito, seguramente nos preguntaremos cómo es que en lugares donde todos los años las temperaturas bajan a menos de 20 grados como Suecia, Noruega, Finlandia, Canadá, Alaska, Siberia, no se produce la misma cantidad de niños muertos. ¿Es el invierno el que los mata? ¿O es la indolencia de los gobernantes, la falta de políticas de prevención frente a un fenómeno que se reproduce cada año y la pobreza? Porque hay que señalarlo, los niños y niñas que mueren son los que se encuentran en situación de pobreza o pobreza extrema. Al respecto, la Defensora Adjunta en Salud de la Defensoría del Pueblo, Susana Silva, ha declarado que no hay una política sostenida de parte del Estado dirigida a prevenir de manera permanente los efectos del friaje. Se espera que “venga la helada”, dice.

Podemos señalar que en realidad lo que hay son respuestas extemporáneas llenas de buenas intenciones como la campaña que se ha denominado “Ante el Frío Mejor Prevenidos 2009”, impulsada por Defensa Civil. Aunque ésta tenga como objetivo “desarrollar una acción preventiva oportuna en atención de la población de las zonas identificadas como vulnerables”, la mayor parte de sus acciones están orientadas a recibir los donativos de ropa, frazadas, zapatillas y alimentos que, si bien son necesarios, no resuelven el problema a largo plazo. Así las muertes de los niños y las niñas indígenas rurales se siguen sumando, sin generar la atención que la prensa le da a la Influenza humana, que igualmente requiere de políticas de prevención, pero que se ha constituido en el más importante problema de salud, invisibilizando la situación de la población que sufre los efectos del friaje. Es que unos somos más iguales que otros parece.

Mientras tanto, el informe “Deficiencias Fatales, Las Barreras a la Salud Materna en el Perú”, publicado recientemente por Amnistía internacional, nos da cuenta de que la mortalidad materna en el Perú sigue siendo una de las más altas de Latinoamérica. “No hay acuerdo sobre la cifra actual de la mortalidad materna en Perú: mientras que el gobierno la establece en 185 mujeres por cada 100,000 nacidos vivos, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) la eleva a 240,” señala el informe.

Como en el caso de los niños y niñas que mueren debido a la nula protección contra las bajas temperaturas, el mayor porcentaje de mujeres que mueren son indígenas pobres, con escaso acceso a servicios, culturalmente adecuados, que viven en zonas rurales, o que no quieren acudir a ellos por la discriminación que han sentido y que no quieren repetir en un momento como ése, y entonces se “mueren de parto”. (1)

En el informe citado, uno de los testimonios incluidos es un reflejo clarísimo de esta situación que sigue sucediendo ahora en el 2009:

“José Meneses Salazar, de 24 años, natural de San Juan de Ccarhuacc, provincia de Huancavelica, es el mayor de nueve hermanos. Contó a Amnistía Internacional que su madre había muerto de parto en 1999, cuando él tenía 15 años. La mujer no había querido ir a las revisiones del centro de salud por temor a que el personal no la tratara bien.”

Otra vez hay que decir aquí que las mujeres no se mueren de parto, porque si no, sencillamente hace miles de años hubiéramos dejado de parir.

Las muertes debido al frío de niños y niñas indígenas, y por carencia de atención inmediata y adecuada para las mujeres indígenas, rurales, pobres, constituye uno de los más flagrantes ejemplos de discriminación y violación de los derechos humanos. Se requiere de políticas públicas dirigidas a cambiar esta historia, se requiere de inversión del Estado, es imperativo que el crecimiento del que se hace gala cuando suena la campana en Wall Street se refleje en la calidad de vida de los niños, las niñas y las mujeres indígenas del país. En fin, se requiere de una campanada que ponga en valor sus vidas, que nos lleve a celebrar en unos años que el país no tiene niños y niñas muriéndose de frío o mujeres muriéndose de parto. Entonces podremos sonreír orgullosamente como lo hizo el ministro de economía el lunes en Wall Street.
Rosa Montalvo Reinoso
madamrosa1@gmail.com
La Ciudad de las Diosas


Nota:

(1) Tomando en cuenta la gravedad de la mortalidad materna en el mundo, el 17 de junio, el Consejo de Derechos Humanos aprobó una resolución sobre Mortalidad y Morbilidad Materna y Derechos Humanos, en la que se reconoce que la mortalidad y morbilidad materna prevenibles es un asunto de derechos humanos en su más amplia expresión, pues involucra el derecho a la vida, a la igualdad y no discriminación, a la información, el derecho a contar con atención de calidad y a decidir libremente y con responsabilidad el número de hijos que se desea tener.

Link:

Para ver “Deficiencias Fatales, Las Barreras a la Salud Materna en el Perú”, Informe publicado por Amnistía internacional
http://www.es.amnesty.org/uploads/media/Deficiencias_fatales-Las_barreras_a_la_salud_materna_en_Peru._Informe.pdf

1910, la cuestión social y la lucha de las mujeres

Hablar de la cuestión social es abordar un conjunto de cuestiones que tienen que ver con la situación real, es decir las condiciones de vida, las acciones y las ideas de un sector de la población que se ha incorporado a la producción en el período de desarrollo del sistema capitalista.

Desde fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX, la cuestión social fue abordada desde distintas perspectivas, las de los socialistas, la iglesia católica, las sociedades de beneficencia, los médicos higienistas y la del gobierno. Unos, preocupados por la salud de los niños, la maternidad, las condiciones de trabajo y la educación, tenían como enemigo a las patronales, otros a los socialistas y anarquistas; así sucedió con la iglesia católica.

La dupla mujeres y menores condensaba los roles asignados y asumidos por la mayoría de la sociedad acerca de la misión de las mujeres, la maternidad y las tareas domésticas. La inserción laboral de ésta fue tema de preocupación para las fuerzas políticas y de Iglesia católica.

En el Anuario Socialista 1909, encontramos la opinión de Carlos Kautsky:

“Es imposible prohibir a las mujeres el trabajo industrial porque ya no es dado restablecer la familia tal como antiguamente estaba constituida.

Con el trabajo de la mujer ocurre lo propio que con la máquina: no cabe prohibir ese trabajo; si se le deja libre arruina a la clase obrera, aniquila y en vez de crear las condiciones a la clase obrera favorables a su victoria y de conducirla a una mejor vida social, destruye la vida presente (…) y la mujer obrera necesita una protección más eficaz que la otorgada al hombre. (…) Más al presente la igualdad absoluta no existe y por regla general, las mujeres carecen de medios de defensa lo cual las hace más dignas de protección que a los hombres, entendiéndose por protección el empleo de aquellos medios que contribuyen a realizar la fuerza de independencia de las mujeres y a hacerlas independientes.

Por fin haremos notar que a pesar de todas las declaraciones de las feministas es una locura pretender la perfecta igualdad de la mujer con el hombre. No son iguales porque pertenecen a sexos diferentes por su capacidad y por sus funciones físicas. Y no hay quien dude de que la mujer como madre (la mujer, en cinta, la mujer que amamanta a sus hijos) necesite de una protección mayor que la que puede otorgarse al hombre.

Desde este punto de vista es justo que los obreros den extraordinaria importancia a leyes que limitan el trabajo de la mujer, que tratan de obtener leyes cada vez más equitativas y es justo también que se pida la prohibición de los penosos o peligrosos impuestos a las mujeres como por ejemplo los trabajos en que es necesario el uso de cierto venenos, el manejo de máquinas, etc.”

También estaba en discusión en menor medida, el lugar de la mujer, su sometimiento. Así podemos leer a María Caminos quien firma una nota en La Vanguardia del 25 de junio de 1909, titulada Por la mujer, reflexiona sobre la esclavitud en que está sumida la mujer: “esta perenne esclavitud nos ha marcado con el estigma de una aparente inferioridad intelectual y digo “aparente” porque no es efecto de la naturaleza sino de las costumbres que ejercen una influencia casi tan poderosa como la naturaleza misma”.

Algunos datos y un poco de historia

El 24 de agosto de 1901 el Intendente Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, A. Bullrich, emite un decreto donde propone “una recolección de datos que han de servir al Honorable Congreso para establecer la legislación respectiva y dictar las leyes protectoras para el trabajo de las mujeres y niños en los establecimientos industriales.” El fundamento es “velar sobre la salud y bienestar de las clases trabajadoras, contribuyendo al mejoramiento higiénico de su habitación y demás condiciones de vida.”

Para esta tarea, en su artículo primero nombra ad honorem inspectora de los establecimientos industriales del municipio que ocupan mujeres y niños, a la Señora Gabriela L. de Coni. Esta designación se realiza sobre la base de un reconocimiento: “marcado interés que usted dispensa a las cuestiones sobre protección de las clases trabajadoras”. El Dr. Coni (1) señaló: “fue la primera que entre nosotros abordó de manera práctica la legislación del trabajo, o en otros términos la que plantó el primer jalón en tan trascendental cuestión que dio origen más tarde a la creación del Departamento Nacional del Trabajo y demás leyes obreras sancionadas por el Congreso Nacional.”

El 18 de noviembre de 1903, un artículo en La Nación llama la atención sobre la situación imperante y la actitud de los funcionarios y patrones, acerca de los inspectores de fábricas y la necesidad de una ley. La autora desnuda los argumentos tanto del ministro Dr. González como del Departamento de Higiene, sobre la falta de datos en cuanto las condiciones de trabajo industrial en la Argentina, a fin de legislar al efecto.

Como ya señalé, existían otras perspectivas para abordar la cuestión social; sólo para recordar menciono el proyecto de Ley nacional del trabajo (1904)-, que fue rechazado por las organizaciones sindicales por incorporar una cláusula punitiva.

¿Cuál era la perspectiva de la Iglesia católica?

El centro de las preocupaciones giraban alrededor de
• la influencia de los socialistas y los anarquistas,
• la pérdida de influencia de la iglesia católica;
• el riesgo de la estabilidad social;
• las relaciones del Estado y la Iglesia

La iglesia batallaba contra dos frentes de combate, el liberalismo y el socialismo. Según el sociólogo H. Recalde (2), los católicos se movilizaron porque:

“Por primera vez en nuestra historia, éstos sufrían el embate de fuerzas poderosas que influían en la dirección del Estado y que amenazaban con reducir a la religión al carácter de una cuestión privada. Este proceso, iniciado en la década del 80 con la promulgación de las ‘leyes laicas’ (educación común, registro civil y matrimonio civil), parecía querer completarse con las leyes de divorcio-vincular y de separación del estado y la Iglesia, sobre las que se presentaron proyectos en el curso de esta década. Aunque estas iniciativas no prosperaron, la llegada de socialistas y masones al Congreso de la Nación anunciaba la continuación de estos intentos. (…) Según pensaban los católicos del Centenario, los avances del liberalismo y la incredulidad determinaban ‘un resurgimiento pagano’, que se expresaba en todos los aspectos de la vida corriente, los que se apartaban cada vez más de las prescripciones religiosas. (…) Paralelamente al auge de la cuestión social, se conformaron distintas agrupaciones de mujeres que se pusieron en marcha en pro de reivindicaciones propias. El movimiento designado genéricamente ‘feminismo’, careció de homogeneidad: las distintas entidades femeninas respondieron a las grandes orientaciones políticas de la época, y se diferenciaron por la profundidad de sus demandas en el terreno de los derechos civiles, políticos y sociales.

Las católicas no permanecieron ajenas a esta corriente y ocuparon desde fines del primer lustro un espacio público en el que hasta entonces no habían aparecido; intensificaron, además, su participación en las obras benéficas, su reducto tradicional (…) Lo más notable fue su contacto con las trabajadoras, a las que buscaron en los talleres y en sus viviendas, tratando de organizarlas bajo su influencia, de esa manera se proponían neutralizar a las orientaciones más radicales: librepensadores, socialistas y anarquistas.

Un ejemplo elocuente de este accionar fue Celia Lapalma de Emery, militante católica del Centenario, pronuncia discursos y conferencias que fueron publicados en Buenos Aires en 1910, fue inspectora ad-honorem de fábricas en 1908, organizaba a las obreras a través de acciones de beneficencia y también participó en el Encuentro Patriótico de Señoras”.

Cuando comparamos el informe que presentó desde su cargo en el Departamento Nacional de Trabajo y los que se publicaban en La Vanguardia, nos llamó la atención las cuestiones que analizaba y a las que no hacía referencia como el trabajo infantil que se registraba en ese período y que era sistemáticamente denunciado.

Destacamos los siguientes ítems:

Consideraciones generales:
  • la mayoría de los industriales van adquiriendo la convicción de que el cumplimiento de la ley no los perjudica y que es necesario ir subsanando las deficiencias que en los talleres antiguos la obstaculizan
  • la preocupación de los capitalistas por el trabajo hecho en los talleres del Estado y de beneficencia, con los cuales alegan que no puede haber justa competencia, porque en ellos no se calculan todos los gastos de los talleres particulares
    Las condiciones de trabajo de las mujeres y niños en los talleres del Estado y beneficencia son naturalmente favorables ; las jornadas son generalmente menos de ocho horas; la instrucción, la higiene y seguridad, en el caso de accidente, no tiene en la mayoría de ellos nada que objetar. Declara no haber hecho inspecciones)
  • Inspección: …no me he limitado a considerar exclusivamente la parte que se relaciona con la moralidad y seguridad, que es la encomendada especialmente a la vigilancia de la municipalidad…
  • La mayoría de los establecimientos industriales de importancia tienen ingenieros o mecánicos argentinos …..encontrándose los mejores modelos de máquinas de las principales marcas norteamericanas, inglesas, francesa, etc(…) la mujer en los trabajos de habilidad y paciencia, hace en breve tiempo progresos asombrosos, poniéndose a la altura de las mejores obreras europeas.
    Infracciones: …sobre todo en lo que afecta a la moralidad
  • Algunos tienen talleres en malas condiciones, alegan ignorancia de la ley, lo que no es un argumento aceptable.
  • Talleres industriales: están en mejores condiciones, aun cuando en materia de seguridad he comprobado que la protección de ruedas, es deficiente en muchas partes, que no todas las puertas se abren de dentro hacia afuera, correas o engranajes, que no tienen algunos, para caso de incendio, las facilidades para un rápido desalojo del local. En varios talleres la temperatura es muy elevada, la ventilación insuficiente y la luz mal dispuesta o escasa.
  • Defensores de menores: suministraron las nóminas completas de las autorizaciones acordadas para que trabajen niños en ciertas condiciones y de ese modo he podido ir haciendo comprobaciones oportunas en los registros de algunas fábricas donde me es difícil realizarlas sin este requisito.
  • Retribución: costureras, situación angustiosa por lo exiguo de la retribución y largas jornadas a que están sujetas en ciertas ocasiones y épocas, a lo fatigoso de la clase de trabajo que tienen a veces que realizar y sobre todo, porque la necesidad de trabajar en este ramo….tanto en los talleres como en el trabajo llevado a domicilio.
  • La antigua edificación de casas de comercio….faltas graves de higiene y seguridad.
  • Casas de comercio que giran millones y que tienen agua para las obreras en baldes de latón a la intemperie..
  • Trabajo de niños: anomalía: hay una agrupación social de niños en Buenos Aires, para los cuales del trabajo – único medio de moralización – los niños están excluidos de modo inconcebible…no es sencillamente un caso de olvido de los poderes públicos, que no han destinado para estos niños los fondos necesarios, olvido injustificable en un país como el nuestro donde los recursos alcanzan con esplendidez para toda obra humanitaria o de necesidad pública. Me refiero a los menores puestos bajo la tutela de las tres defensorías de la capital y que están alojados en una mísera cuadra, en la cárcel de contraventores de la calle 24 de Noviembre, por el solo delito de ser huérfanos.


Están ocupados en algunas industrias – como, por ejemplo, envolver caramelos y cigarrillos – para proceder con rapidez, toman posiciones viciosas, inclinando demasiado sus cuerpos, esforzando la vista con un acercamiento excesivo a los objetos y algunos, en el afán de apresuramiento, haciendo un movimiento acompasado con la mitad del cuerpo, lo que les ocasiona doble desgaste de fuerzas.

He pensado tristemente al verlos en la fatiga que sufrirían esos niños después de ocho horas de trabajo y sobre todo, en el atolondramiento en que quedarían después de tan larga monotonía de movimientos de ruidos.

Instrucción: falta de competencia en las obreras porque cuando éstas completan su aprendizaje permanecen poco tiempo en el trabajo.

Es igualmente notoria la existencia de un elemento poco culto en ciertos talleres adonde asiste con malas disposiciones para trabajar

Moralidad de las mujeres y los niños: en una hilandería que visité faltaban varias obreras de las más necesarias, por hallarse detenidas Policía por diversas contravenciones.

En una fábrica de 300 obreras existe orden y bienestar, no hubo nunca huelga, ni descontento.
En los talleres de confección, sobre todo los del centro de la capital, violación de la ley de ambos sexos en la sección de trajes de sastre para señoras.

Talleres de confección:

  • …En un caso de incendio , sería muy difícil salvar siquiera una de las cien obreras que ocupa
  • En otro de 30 obreras trabajaban cual enjambre, entre montones de telas y encajes, en los cuales, algunas, bien puede que dejasen el germen de las afecciones adquiridas en ese ambiente maligno, sin luz ni aire y donde había dos de ellas planchando las costuras con planchas provistas de fuego por dentro.
  • En los talleres de confección, sobre todo los del centro de la capital, violación de la ley de ambos sexos en la sección de trajes sastre para señoras.
  • Desde el periódico La Vanguardia, del 30de julio 1909 se criticaron las inexactitudes de este informe, solicitando especificaciones sobre el “afianzamiento de la ley de descanso dominical” y sobre la Ley 5291 se afirmó que no se cumplía en la inmensa mayoría de las fábricas.
  • El control obrero implementado por el Centro socialista femenino detectó alrededor de un centenar de niños trabajando, infringiendo la Ley y también revelaban las dificultades con los jefes de policía, quienes en muchos casos mediaban a favor de los patrones.
  • A diferencia de la anterior inspectora Gabriela Laperriere de Coni, no registró los niños/as que trabajaban y que luego en el período de relevamiento sobre el cumplimiento de la Ley 5291, la inspección obrera, sacó a la luz.
  • Esta militante católica efectuaba la práctica guiada por pensamientos como éstos:
    “El socialismo, pues, sobre esta y mil otras bases falsas tiende a implantarse, pretendiendo hacer primar sus ideas y destruyendo así las más sublimes manifestaciones de nuestra santa religión. Según esto, el matrimonio, esa mentira convencional de la civilización en concepto de Max Nordau, está llamada a desaparecer. La mujer, según Bebel, es dueña de su corazón, y puede, por lo tanto, dividirlo cuándo y con quien le venga en talante. Lo que importa, según Malón, es abolir radicalmente la autoridad de los padres y su poder casi regio en la familia. Ni se limitan a esto únicamente sus anhelos: tienden a eliminar también el Estado (…) ¿y qué diremos, señores del anarquismo?
  • Esta autora reconoce la situación de pobreza de la mujer obrera: “parte el corazón recorrer los sitios en que vive y trabaja, observar sus costumbres, sus fatigas, sus luchas y sus caídas” y reconoce el contraste con “la mimada por la fortuna”
  • La propuesta ante la cuestión social, reconociendo que la mujer es “oprimida por la situación difícil en que actúa” es que “como cristianas debemos tender la mano en cuanto se halle a nuestro alcance”.
  • En la conferencia pronunciada en 1907, C. L de Emery hacía referencia a “una guerra sorda y que se ha dado la voz de alerta a todos los poderes, a todos los que poseen algo, a los que estudian u observan a los que escriben o enseñan. Porque esa guerra viene sembrando el terror con hechos (…) ¿Y por qué? Porque el desequilibrio de las clases sociales aumenta; son muchos los que sufren, en frente de muchos que gozan sin tenerles consideración”. (3)

La intervención estatal


La intervención estatal en materia laboral por medio de los distintos poderes y dependencias, incluyendo la policía, beneficiaba los intereses de los propietarios de fábricas y talleres. La iglesia católica, a pesar de sus contradicciones, también apoyaba al aparato estatal, coincidiendo en la preservación del orden social, con distintas acciones, operando por medio de las sociedades de beneficencia, ocupando espacios en el ámbito estatal y de otras instituciones.


La cuestión social en las organizaciones de mujeres


El posicionamiento con respecto a la cuestión social se jugó en 1910 al realizarse dos eventos, uno el Encuentro Femenino Internacional (4) y el Congreso Patriótico de Señoras. Para diferenciarse declaraban que no se ocupaban de “ideas extravagantes y temas exóticos” y ofrecieron un tributo a las “patricias”. Como representantes de la sociedad de beneficencia y del Consejo Nacional de la Mujer, apoyaban el progreso femenino que “no es feminismo mal entendido ni socialismo” y señalaban los méritos de su propia acción patriótica y social. (5) La autora, cita una reseña de La Prensa del 16 de mayo de1910 de la cual seleccionamos el siguiente párrafo: “Mal orientados los conflictos del trabajo y del capital hacia diferencias de clase, que no pueden perdurar bajo nuestro cielo tan claro y tan hermoso como los ideales que iluminan la cuna de la ‘Nueva y Gloriosa Nación.”


¿Para qué retroceder cien años?


Hace falta retroceder cien años para encontrarnos con el hambre, los/as niños/as deambulando por las calles de Buenos Aires revolviendo la basura, las cifras de mortalidad materna (6), todas situaciones evitables, que ponen al descubierto las bases de desigualdad que sostienen este sistema.

Por Ester Kandel
Fuente: Argenpress/ Rebelión


Notas:


1) Coni Emilio. Asistencia y Previsión Social. Buenos Aires caritativo y previsor. Ediciones imprenta de Emilio Spinelli, 1918.
2) Recalde, Héctor. Beneficencia, asistencialismo estatal y previsión social/1. Centro Editor de América La tina, 1991.
4) 1910 –El Estado y la lucha de las mujeres. Argenpress, 19-06-2009.
5) Citado por Dora Barrancos en Inclusión/Exclusión –Historias con mujeres. Fondo de Cultura Económica, 2001.
6) La ONU definió la mortalidad materna como un problema de derechos humanos. Rima 26-6-2009.

julio 16, 2009

Al Senado pasa el derecho de decidir de las mujeres chilenas

Un paso se ha dado sobre los Derechos Sexuales y Reproductivos de las mujeres en Chile, en que se reconoce el derecho esencial de todo ser humano y la capacidad de poder “decidir” sobre su propio cuerpo, a través del mínimo de la anticoncepción de emergencia, que es la hoy en día la famosa píldora de controversia PAE o píldora del día después, en una Cámara de diputados y unas pocas diputadas que acogían una situación provocada por un fallo producido en el Tribunal Constitucional[1] el año pasado y el dictamen de Contraloría que lo exigió a nivel municipal el mes pasado en base a un fundamento/fundamentalismo de considerarla “abortiva” y que implicó dejar definitivamente sin su distribución y acceso a las chilenas en el ámbito público.



Foto de Adriana Gómez de RSMLAC quien nos hace vivir el momento:
“Y claramente no fue solo la píldora, fue mucho más que eso. Y eso produjo algo maravilloso que en alguna forma queda retratado en la cara de la compañera a quien le tome la foto que les adjunto: ella es una mujer adulta, es una mujer que tal vez muchas veces peleó por estas cosas y resulta que ahora cuando ella ya es mayor, ve un avance y una respuesta, y se da cuenta que valió la pena. Y ella lo proyecta en otras mujeres, en sus hijas y sus nietas".


De esta manera, en el día de ayer fue aprobado el proyecto de ley enviado por el gobierno[2] y que cuya iniciativa legal corresponde al Boletín nº 6582 “sobre Información, orientación y prestaciones en materia de regulación de la fertilidad” que en la práctica, es autorizar legalmente la distribución en la red pública de salud del fármaco anti conceptivo”, ya que se vende actualmente en las farmacias del país, siendo un privilegio para quienes tienen el poder monetario y muestra del doble estándar de un país que se cataloga de postmoderno y desarrollado en el resto de la región en materia de inserción comercial, pero poco se relaciona en lo que es el ejercicio de la ciudadanía y más con las mujeres, en que no reconoce su primera propiedad “su cuerpo” y la condiciona como ciudadana de una segunda categoría.

La sesión fue desarrollada con las tribunas apasionadas del movimiento de mujeres y feminista por “la igualdad de derechos de todas las chilenas” y de grupos conservadores “provida”, para que finalmente se aprobara con una mayoría de 73 votos a favor ante 34 en contra y 2 abstenciones[3].

Así, pasa su aprobación al Senado donde se tomará la decisión final y en este camino de paso a paso las chilenas seguimos en “alerta” para el reconocimiento del control y dominación de nuestro cuerpo, el ejercicio de una sexualidad sana y placentera y una reproducción planificada en que las condiciones de su acceso sean en igualdad y libertad.

Enlaces relacionados:

Cámara de Diputados/as
Informe de la Comisión de Salud contiene voto de minoría contrario a distribuir la "píldora del día después"
Diputados aprueban proyecto de ley que permite entrega de la píldora
El Gobierno gana primera batalla por distribución de la píldora
Revisa las palabras de los diputados que expusieron en la jornada ...


Por Daniela Andrade Zubia
La Ciudad de las Diosas


[1] El accionante solicita que se suspenda el otorgamiento del Registro Sanitario para comercializar la “pastilla del día siguiente”, conocida como “Postinor 2” porque viola el derecho a la vida. El tribunal concluye que el medicamento Postinor 2 actúa como un agente para impedir la implantación del cigoto tras la fecundación del óvulo, y por lo tanto atenta contra la vida del feto. Igualmente el Tribunal afirma que el derecho a la vida prima sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Finalmente el Tribunal concluye que la certificación del Postinor 2 constituye un acto ilegítimo de autoridad pública, y decide suspender dicho registro para impedir la comercialización del medicamento.
[2] El proyecto fue aprobado en la comisión por 8 votos contra 4. A favor votaron los legisladores de gobierno Marco Antonio Núñez, Guido Girardi, Manuel Monsalve, Alberto Robles, Fulvio Rossi y Gabriel Silber, más Juan Lobos (UDI) y Karla Rubilar (RN). En contra lo hicieron los diputados de oposición Francisco Chahuán, María Angélica Cristi y Patricio Melero, más el Independiente Carlos Olivares.
[3] Detalle de la votación http://www.camara.cl/trabajamos/sala_votacion_detalle.aspx?prmid=10243

Estudio interdisciplinario sobre migración en suroeste de República Dominicana

En el nuevo estudio “Efectos de la migración internacional en las comunidades de origen del suroeste de la República Dominicana,” cinco investigadores españoles describen la migración de manera interdisciplinaria, en un contexto histórico, geográfico, social y económico, considerando la perspectiva de desarrollo y de género.

El acto de presentación de la obra se llevó a cabo en la Oficina del Observatorio Migrantes del Caribe (OBMICA), el jueves 09 de julio de 2009, en el cual dos de los autores, el Dr. Luis Escolano y la Dra. Teresa Cañedo, debatieron sobre el tema, conjuntamente con especialistas nacionales en ciencias sociales, entre los/as cuales expertos y expertas en migración y género.

En el Valle de Neiba, a partir de mediados de los años ochenta, se inició un proceso de emigración masiva, dirigido fundamentalmente hacia España. En el caso del núcleo Vicente Noble 31.3 por ciento de los pobladores recibían remesas según el censo del 2002. En el 2006, una profesora de la localidad encontró que 35.1 por ciento de los estudiantes en su centro de educación secundaria tenía su madre y/o padre en España.

Dr. Luis Escolano, historiador en la universidad Complutense de Madrid, enfatizó que la región sureste tiene una larga historia de inmigración, tanto nacional y criolla, como internacional con la llegada de personas desde países como Japón, España, Italia, los países árabes, Hungría y Haití. Estos grupos han desarrollado la actividad económica de la región y han contribuido al establecimiento de las instituciones en la zona.

Teresa Cañedo-Argüelles, historiadora de da universidad de Alcalá, afirmó que la migración tiene un gran impacto sobre la construcción de la identidad de la población migrante y de las personas que se quedan en el país de origen.

Codesarrollo - concepto elástico

Los expertos y las expertas debatieron el tema del codesarrollo, un concepto bastante “elástico” con diferentes definiciones y estuvieron de acuerdo sobre el hecho de que las remesas no pueden ser el punto central de las políticas de desarrollo. Si bien observan que las remesas alivian el nivel de pobreza, éstas no son ninguna “panacea” ya que crean muchos otros efectos como la dependencia de los hogares con respecto a una fuente de ingreso muy frágil, y una mayor desigualdad dentre de la comunidad entre quienes reciben o no remesas.

“Ha cambiado el papel que juegan las mujeres, los valores. Pero no se puede decir si a largo plazo es por bien o por mal. No sabemos si la cultura de las remesas tiene sostenibilidad. Los hijos de los migrantes no tienen los mismos lazos con su país de origen y no ven la importancia de las remesas. El codesarrollo necesita coordinación de actores en países de destino y de origen. El desarrollo no se trata de si las familias que reciben remesas pueden construir una casa de bloques o comprarse una ‘yipeta’. Se necesita respuestas políticas,” afirmó Teresa Cañedo.

El antropólogo, José Guerrero, enfatizó que este estudio sobre “el enigma del suroeste” tendría aún más importancia más adelante, cuando los niños y las niñas que ahora crecen sin sus padres sean mayores. “Estas son realidades que van a afectar nuestro futuro,” dijo.

Familias "matrifocales"

El estudio muestra que la migración, fundamentalmente femenina, ha contribuido al aumento de la proporción de hogares encabezados por mujeres. La nuevas instituciones domesticas han sido asociadas a la ruptura de la familia, y percibidas como aberrantes, pero el estudio concluye que constituyen tan solo una forma distinta de organizar la unidad familiar. Muchas mujeres se han convertido en actrices económicas importantes, y contribuyen a un cambio social.

La antropóloga Fatima Portorreal profundizó el tema de modelos de familias existentes en República Dominicana y en particular el modelo “matrifocal” que si bien existe en estas zonas, se debe a factores históricos y culturales muy antiguos, así como a un tipo particular de propiedad de la tierra. Puntualizó también que no se puede relacionar la matrifocalidad con el empoderamiento de las mujeres ya que si se analiza detenidamente puede aparecer un papel predominante del hombre como representante de la familia. Finalmente, explicó que los cambios ocurridos en el campo en los años 80 han influido sobre la emigración de las mujeres.

“En los años 50 y 60, antes de que se introdujera el proceso de la revolución verde, el campo funcionaba sobre un modelo de conuco con sistemas de crianza de ganado extensivos en la zona del bosque y por lo tanto la mujer tenía un trabajo fundamental. La expulsión de las mujeres hacia afuera está vinculada con la pérdida de propiedad y la introducción de elementos nuevos dentro de la agricultura. Estos dos factores cambiaron los patrones de trabajo en la estructura rural.”

Carlos Hernández Soto, antropólogo en la UASD, dijo que las mujeres migrantes son las mujeres que tomaron la iniciativa de migrar por los bajos salarios y el desempleo en el país que tenía como resultado que los hombres se erosionaban en su papel de proveedores.

“Las mujeres se están empoderando. También sube la cantidad de mujeres en el mercado laboral del país y en las universidades. La matrifocalidad de las familias, descrito en el libro, no está sólo presente en Vicente Noble. Hay una dualidad en el sentido de que el hogar está percibido como “la familia nuclear”, pero hoy en día la mayoría de las familias están encabezados por mujeres. Se critica a las mujeres por los niños descuidados, pero esto es una estructura alternativa, y no sólo en teoría, pero en la realidad.”

Pánico moral sobre desestructuración de familia

Denise Paiewonsky, socióloga y una de las autoras del estudio de UN-INSTRAW “Género, Remesas y Desarrollo: El Caso de las Mujeres Migrantes de Vicente Noble, República Dominicana,” comentó que el caso de la migración femenina en el suroeste empezó en el contexto de las cadenas globales de cuidado, en este caso hacia España, donde la entrada de las mujeres al mercado laboral y la falta de provisión de dichos cuidados de parte del Estado han creado oportunidades de trabajo para muejres extranjeras. El impacto de empoderamiento de las mujeres cuando ellas son quienes migran por trabajo es mucho mayor que cuando migran para reagruparse con sus esposos, recalcó.

“Las mujeres migrantes muchas veces son criticadas por desestructurar la familia. Pero si hay una tradición de décadas de mujeres campesinas migrando a los pueblos y ciudades a trabajar como domésticas, ¿porque eso nunca produjo estos pánicos morales de la migración internacional? En la migración nacional también han dejado sus niños con los abuelos. Pero nunca ganaron tanto como para cambiar las relaciones de poder.¿Será que el pánico moral sólo surge cuando las mujeres migrantes internacionales envían cantidades grandes de Euros y cuando pueden construir casas de dos plazas? No hay evidencia empírica de esto, pero lo pongo en la mesa para futuras investigaciones.

En el libro, los autores proponen, para lograr mayor efectividad de las iniciativas de codesarrollo, que los “actores foráneos conozcan mejor las formas de organización social y los códigos culturales existentes en el suroeste. Comprender como funcionan los hogares matrifocales permite matizar el discurso dominante que culpabiliza las mujeres migrantes de la disolución de la familia tradicional dominicana, y percibir a éstas como actrices de cambio.”

La obra termina con propuestas para vincular la migración a un desarrollo sostenible, en tres ábitos que son el codesarrollo, la planificación urbana, y las actividades económicas. El intercambio puso en evidencia la necesidad de desarrollar políticas de codesarrollo, que pasan por un protagonismo efectivo de los actores locales, la revitalización del tejido asociativo, con asociaciones en la comunidad de origen y en el exterior, la gestión de la diáspora y sobre todo, por un actitud activa y reivindicativa de la población dominicana sobre su propio desarrollo.



Fuente: Instraw

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